Diez razones para invertir en rehabilitación energética

Mayor calidad de vida. Las facturas de electricidad y calefacción disminuyen desde el primer día y para siempre. Revalorización del inmueble...


 

Confort y salud

Temperatura estable y controlada, renovación homogénea del aire usado por aire fresco, mejora del confort acústico y en definitiva, mayor calidad de vida.

La calidad del aire genera un bienestar general que se aprecia en la mejora del sueño, la concentración o  el rendimiento. Además, la ausencia de corrientes y la filtración del aire evitan la humedad  o la sequedad excesiva del ambiente asegurando la  protección contra gripes, resfriados, alergias y enfermedades respiratorias.

 

Ahorro energético

Las facturas de electricidad y calefacción disminuyen desde el primer día y para siempre. El consumo energético  de un inmueble con certificado energético A (enlazar a página donde se habla de certificación energética) se reduce hasta la quinta parte del correspondiente a un edificio con certificación energética G (*1). Las obras de rehabilitación energética generan ahorro desde el primer día porque nada más acabarlas se empieza a reducir el gasto energético

 

Revalorización del inmueble

Un inmueble con certificado de eficiencia energética  A se revaloriza hasta un 20%  al reducir su consumo de energía, mejorar su calificación ambiental y estar preparado para el futuro  (*2). Además de la reducción mensual del gasto energético que se consigue al obtener la certificación A,  la inversión en rehabilitación energética multiplicará  el valor de nuestro inmueble, aumentando así nuestros ahorros y por tanto nuestro patrimonio.

 

Autonomía energética

La reducción de la factura energética y la generación de energía para consumo propio conlleva una mayor independencia de las compañías que controlan el mercado energético español, uno de los más caros de Europa según la OCU.  En el último año la luz ha subido cuatro veces de precio, situando la factura media del consumidor español en 800 euros anuales. Merece la pena invertir en rehabilitación energética porque nos hace dueños de nuestro consumo y nos protege frente al futuro incierto del mercado energético.

 

 

 

 

Compromiso medioambiental

La satisfacción personal de vivir en edificios ecológicos y sostenibles con bajo coste ambiental, alto grado de confort y mayor autonomía energética. De contribuir a  la  reducción de emisiones de CO2 y de la contaminación. En 2020 deberá cumplirse la normativa acordada por la Directiva Europea de Eficiencia Energética cuyo  objetivo es aumentar en un 20% el uso de energías renovables, disminuir en un 20% las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y reducir en un 20% el consumo energético. Es la estrategia conocida como 20-20-20 (*3).

 

Mejora asequible

Como consecuencia del fortísimo ajuste que sufre el sector de la construcción,  los costes actuales de estas reformas se han visto reducidos radicalmente. Acometer una obra de rehabilitación energética cuesta ahora menos que antes de la crisis. Como es lógico, cuando pase esta etapa, los presupuestos subirán de nuevo en porcentajes similares a los que había antes. Ahora es el momento de invertir en una obra cuyo coste, sin duda, va a aumentar.

 

Ahora es el momento

Es la ocasión idónea para acometer una obra que nos ahorra para siempre gastos en nuestra vivienda o edifico

Que  reduce nuestra dependencia actual y futura de un recurso imprescindible, la energía, cada vez más caro

Es  precisamente ahora cuando tenemos la mejor oportunidad para realizarlas  porque nunca ha sido, ni será tan económico abordarlas

Y para llevar a buen puerto esta oportunidad perfecta,  solo se requiere determinación y un buen equipo de profesionales en quien confiar.

 

(*1) Dato de Anese (Asociación de Empresas de Servicios Energéticos) http://www.anese.es/

(*2) Ocu (Organización de Consumidores y Usuarios)

www.ocu.org

(*3) Europa 2020

http://ec.europa.eu/commission_2010-2014/president/news/documents/pdf/20100303_1_es.pdf